
Famosa es la frase “He llegado a Taltal”, ya que forma parte del inconsciente colectivo de todo un país y alude a las palabras de nuestro querido general. Es común que un taltalino diga a un turista que su pueblo es conocido por las desgracias, más que por la hermosura de sus calles o la calidez de sus habitantes: el agua contaminada con amebas, el helicóptero que cayó en plena plaza de armas, cuando el pueblo festejaba. Hoy seguramente Taltal nuevamente saldrá en las noticias, producto de una desgracia. Ayer se quemó la Iglesia San Francisco Javier, lugar en el que la gran mayoría de los taltalinos fueron bautizados, hicieron su primera comunión o se casaron. Toda persona (católica o no) que pisó Taltal conoció la iglesia, ya que se ubicaba frente a la Plaza de armas, y llamaba la atención por la hermosura y sencillez de su arquitectura.
Siempre he creído que para “habitar” y no sólo visitar una ciudad o pueblo hay que conocer su idiosoncracia y dar una vuelta por las zonas donde las personas viven a diario, paso obligado son el cementerio, las iglesias, el mercado, la caleta. Lugares donde se desarrolla el corazón del pueblo o ciudad visitada.
La primera vez que visité Taltal (tenía 7 años) y llamó mi atención, que la plaza reviviera cuando caía el sol. Definitivamente miraba con los ojos de una niña santiaguina, acostumbrada a que los lugares públicos suelan ser peligrosos durante la noche.
Con los años fui creciendo y amando más a este pueblo (para mí lo es, aunque ya no pertenezca a esa clasificación), ya que siento que en sus calles ha transcurrido parte de mi vida.
Siempre he creído que para “habitar” y no sólo visitar una ciudad o pueblo hay que conocer su idiosoncracia y dar una vuelta por las zonas donde las personas viven a diario, paso obligado son el cementerio, las iglesias, el mercado, la caleta. Lugares donde se desarrolla el corazón del pueblo o ciudad visitada.
La primera vez que visité Taltal (tenía 7 años) y llamó mi atención, que la plaza reviviera cuando caía el sol. Definitivamente miraba con los ojos de una niña santiaguina, acostumbrada a que los lugares públicos suelan ser peligrosos durante la noche.
Con los años fui creciendo y amando más a este pueblo (para mí lo es, aunque ya no pertenezca a esa clasificación), ya que siento que en sus calles ha transcurrido parte de mi vida.
Taltal es una visita obligada para todos los que gusten de los lugares con historia, ya que su arquitectura de inmediato nos muestra el transcurso del tiempo y sus playas sofocan el sol del desierto.

1 comentario:
Kresta!! de verdad se kemó???
Seria una gran desgracia.. aunke a veces el implakable fuego puede ser bastante mas digno ke el sucio dinero ke kompra todo "nuestro" patrimonio aKa en Valdivia.
Un saluo'.
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